Intervención frente el Proyecto de Ley que modifica la ley N° 18.892, General de Pesca y Acuicultura, para establecer una cuota de género en la integración de los órganos y el registro pesquero artesanal que ella regular, y adecua definiciones a un lenguaje inclusivo.

Boletín N° 12.702-34.

Presidente, de acuerdo a estudios internacionales, las mujeres ocupan el 90% de las funciones de procesamiento de la pesca mundial y el 15% de la fuerza de trabajo de esta misma.

Sin embargo, es sabido que en muchos casos el trabajo de la mujer en este sector se ha desarrollado normalmente sin paga, de manera informal no regularizada, a medio tiempo o, lo que es aun peor, considerado como una extensión de sus responsabilidades hogareñas.

Aunque efectivamente, el rol del género femenino en la pesca no se desarrolla arriba de las embarcaciones, es en la recolección de invertebrados y pequeños peces o en el procesamiento de los recursos extraídos, donde el papel de la mujer se impone, actividades que tienen un valor crítico a la hora de agregar valor a la pesca.
Y bueno, esta realidad no es distinta en nuestro país. Si nos remontamos a siglos pasados, el rol de la pesca en las primeras comunidades indígenas que habitaron Chile, como los Kawesqar, era de las mujeres.

Los hombres se dedicaban a la caza de lobos marinos y mamíferos terrestres que encontraban en la tierra que había entre los fiordos de la Patagonia. Además, eran las mujeres que se encargaban de la administración de los alimentos y cómo y cuánto se comía al día.

Hoy, según datos del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Serna-pesca), de un censo realizado desde Arica a La Araucanía en las 254 caletas artesanales inscritas, hay más de 8.000 mujeres realizando actividades pesqueras. Si, comparamos este número con los 40 mil hombres parece un número pequeño, pero se trata de una cantidad importante de mujeres que dependen de la pesca, en su mayoría residentes en la región del Biobío, la cual concentra el mayor esfuerzo pesquero.

Hoy en día, incluso, cada vez son más las mujeres que tienen cargos de dirigentes en las caletas, más casos de mujeres recolectoras buceadoras y un aumento exponencial en los cargos de faenamiento de los recursos una vez extraídos.

Por tanto, creo Presidente que este Proyecto de Ley viene a reconocer este rol de la mujer en la pesca chilena, por lo que me parece justo que las políticas públicas consideren que su presencia es esencial para el sector pesquero y aún más allá, puedan garantizar mecanismos de reconocimiento y seguridad en su labor, como lo hace la presente moción.

Apoyo el Proyecto Presidente.